¿ES LA PEDAGOGÍA UNA CIENCIA AUTÓNOMA?

Uno de los retos más grandes que ha tenido la pedagogía desde que sus teóricos decidieron erigirla como ciencia, es determinar su autonomía; es decir, establecer su total independencia de cualquier otro campo del saber. Muchas han sido las reacciones en contra de esta pretensión, pues sus críticos alegan que no puede ser independiente una ciencia que ha construido su cuerpo teórico basada en numerosas fuentes. Sin embargo, para poder resolver el problema de su autonomía, es necesario primero establecer qué áreas del conocimiento constituyen un apoyo fundamental para ella y qué clase de relación se establece entre la pedagogía y sus ciencias auxiliares.

Ahora bien, si el objeto de la pedagogía es la educación y a su vez la meta de la educación es formar intencional o no intencionalmente a hombres, se puede afirmar que, tanto la pedagogía como la educación, están en estrecho contacto con los más diversos aspectos, factores e intereses de la vida humana. Esto conecta a la pedagogía con las más distintas ciencias que aportan valiosa información para la comprensión y explicación de la vida del hombre. De acuerdo con lo anterior, la ciencia educativa se relaciona entonces de forma intensa con la biología, la sociología, la psicología y la filosofía, pues el hombre es un ser fundamentalmente orgánico, social, psíquico y espiritual.

En cuanto a la biología, la pedagogía debe a ésta ciencia valiosos aportes, pues ella le ayuda a conocer la estructura morfológica del ser humano, su capacidad de adaptación, los momentos de su desarrollo orgánico y psíquico, su diversidad tipológica (rasgos físicos o relaciones morfológicas) y las leyes que rigen al cuerpo humano, bien sea de tipo físico, fisiológico o psicológico. Todo lo antes mencionado permitirá que la acción educativa, desde lo biológico, procure que los jóvenes alcancen la madurez normal.

Por otro lado, la psicología provee de herramientas al pedagogo para adentrarse en la estructura anímica y espiritual del hombre a formar y para conocer y comprender qué aspectos de orden psíquico constituyen obstáculos o ventajas en su trabajo educacional. La sociología, como estudio de la realidad social, viene a ser la tercera disciplina auxiliar de la pedagogía, pues dado que el hombre es un ser social, dicha ciencia aporta conocimientos valiosos acerca del comportamiento del hombre en comunidad.

Por último, la filosofía es, para la ciencia de la educación,  una reflexión totalizadora de la realidad educativa y ayuda al pedagogo a comprenderla e interpretarla; además, dicha ciencia evita que los portes parciales de la biología, la psicología y la sociología permanezcan desintegrados  y, como reflexión unitaria, da a la pedagogía la idea de integralidad humana.

En este orden de ideas, surgen varias preguntas: ¿Cómo determinan estas relaciones la autonomía de la ciencia de la educación? ¿Se trata sólo de un intercambio de información? ¿Es realmente la pedagogía una ciencia independiente de sus ciencias auxiliares? Para responder estas preguntas hay que aclarar que la pedagogía se nutre teóricamente de dos fuentes: La primera es el quehacer pedagógico, la práctica educativa misma. La segunda, las llamadas ciencias auxiliares de las que se habló anteriormente. Estas fuentes son básicamente las experiencias recogidas a lo largo de la práctica pedagógica y los resultados o aportes de otras ciencias. Pero no se pueden confundir con contenido; éste es sólo el producto de la reflexión inteligente y crítica de dichas prácticas o aportes y de la aplicación de los mismos a la solución de problemas netamente. El material derivado de las fuentes forma el contenido pedagógico.

De lo anterior se puede inferir que la pedagogía no es autónoma desde su contenido; sin embargo, sí lo es desde su objeto: el hecho educativo, cuyo conocimiento es competencia sólo de ella. Y desde su enfoque, es decir, su interés propio: comprender y regular la educación. Esto hace que todo conocimiento que traspase sus límites se convierta en pedagógico y explica  en qué sentido la pedagogía llega a ser independiente de otras ramas del saber. Además, cabe resaltar que a la ciencia de la educación no le interesa la psicología, la biología y la sociología como tales, sino como instrumentos para comprender su único objeto: LA EDUCACIÓN.

Finalmente, la pedagogía debe, como ciencia independiente, procurar siempre integrar el conocimiento generado por todas aquellas disciplinas que abordan de alguna u otra forma el fenómeno educativo. Y no solamente eso, sino que también debe mostrar que en sus resultados tienen alguna validez en la praxis educativa y además lograr que dicho resultados cuenten con la aprobación de la sociedad, es decir, que sea susceptibles de ser aceptados como válidos por esta. Todo ello se lograra por medio de planteamientos críticos que incidan y modifiquen la práctica educativa, con lo cual, la ciencia de la educación llegará a afianzar completamente su dominio dentro del conjunto de hechos educativos. 

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2 pensamientos en “¿ES LA PEDAGOGÍA UNA CIENCIA AUTÓNOMA?

  1. Muy claros sus planteamientos, me gustaría tener los datos bibliográficos porque deseo referenciarlos en un artículo que debo entregar el lunes 5 de abril. Gracias.

    • alvaroalviz dice:

      BUENO… EN CECAR HAY UN MÓDULO DE PEDAGOGIA BUENISIMO SOBRE EPISTEMOLOGIA DE LA PED… ESA FUE LA FUENTE QUE USÉ… SUERTE…

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